viernes, 4 de diciembre de 2009

EXPEDICIÓN A LA SELVA ESMERALDA


Ayer llegamos a Nong Khiaw, donde tuvimos que tomar una barca para remontar las tránquilas aguas del rio Nam Ou para llegar a nuestro destino Muang Ngoi, una apacible aldea a la que también ha llegado el turismo. La aldea se podría decir que es una calle donde está llena de restaurantes y guest houses. Nosotros encontramos alojamiento un poco más apartado de la calle principal, con lo que también era más tranquila y más económica.

Para cenar unas cervezas y unos fideos fritos a las orilla del rio mientras se ponía el sol. Tuvimos que encender unas velas porque el pueblo sólo dispone de luz eléctrica de 18 a 22. Y aunque ha llegado el turismo, todavía queda algún rinconcito bastante auténtico por descubrir.

Hoy nos hemos levantado pronto porque Muag Ngnoi tenía muchas cosas por descubrir, pero lo tranquilidad de los laosianos nos ha hecho recordar donde estábamos y el desayuno de huevos fritos con un zumo de frutas ha tardado más de una hora, y eso que éramos los únicos clientes del restaurante.

Hemos tomado nuestra ruta hacia Tham Kang Cave donde después de adentrarnos con nuestra pequeña linterna unos 100 metros en la oscuridad, hemos podido comprobar la calma que se respira en un sitio así. Yo he apagado la linterna por unos segundos y, de repente, todos los sentidos se agudizan para intentar no perder la orientación, pero lo único perceptible es un sutil y agudo zumbido procedente de la nada. Para mí era un lugar perfecto para meditar. No me extraña que los hermitaños busquen cuevas como estas para hacer sus retiros espirituales, realmente en estos lugares se pueden alcanzar estados de conciencia acrecentados con las debidas y complicadas técnicas de meditación y/o pranayama.

Luego hemos intentado llegar a un poblado en medio de la selva, pero se nos hacia demasiado tarde para ir a la cascada Tat Mok. Así que hemos vuelto al pueblo para alquilar una barca que nos llevara lo más cerca posible.

Después de desembarcar de la barca, hemos llegado a un pueblo donde hemos pagado la entrada y hemos rehusado contratar los servicios de un guía local que tan sólo nos pedía unos 2$ entre todos. Pero nosotros somos más valientes que nadie, así que hemos emprendido la marcha solos esperando que el camino estuviera relativamente indicado. A los 5 minutos nos hemos dado cuenta que ya nos habíamos perdido y que no había ninguna indicación en medio de la ni entre los campos de arroz color ocre recién recolectados y segados. Pero ni mucho menos hemos sucumbido a contratar el guía, así que hemos vuelto a reemprender la búsqueda de la cascada por nuestros propios medios. Y, como no, nos hemos vuelto a perder, pero utilizando un poco de intuición y un poco de sentido común hemos vuelto a reencontrar el camino. Uno de los momentos clave ha sido cuando el camino se perdía entre la espesa vegetación y un riachuelo. Investigando un poco hemos visto que el camino seguía en medio del riachuelo donde en algunos tramos había como unos escalones esculpidos en las resbaladizas rocas indicando que es un sendero transitado. Nos hemos tenido que descalzar para seguir ascendiendo aguas arriba y unos 500 metros más nos han desvelado la primera de una serie de pequeñas cascadas que finalmente tenían su recompensa en una última y más grande cascada de más de 40 metros de altura. El éxtasis alcanzado al descubrir tan increíble y recóndito paraje, ha estado a la altura de las vicisitudes del camino para encontrarlo. Y es que si hubiéramos contratado el guía, no hubiera sido ni mucho menos igual y probablemente ahora sería un recuerdo más en nuestra memoria. De esta forma, ahora es una de los momentos más emocionantes y excitantes de nuestro viaje a Laos.

La recompensa ha sido darnos un merecido chapuzón en sus puras y cristalinas aguas, aunque también gélidas.

Es uno de los sitios más naturales y vírgenes que he estado en este viaje, ya que este recóndito lugar no es fácil de encontrar sin un guía local. Y aunque vayas con guía, tienes que poner toda la carne en el asador para ascender por el resbaladizo camino en medio del riachuelo para darte el chapuzón.

TODAVÍA QUEDAN SITIO AUNTÉNTICOS EN EL MUNDO POR DESCUBRIR.

¿PORQUÉ NO TE ATREVES A DESCUBRIRLOS POR TI MISMO?

miércoles, 2 de diciembre de 2009

SABHAI DEE LAOS

Llegamos a Laos hace solo 3 días. Laos hace frontera con China al sur. La entrada fue muy fácil. Nos hicimos un visado para 30 días en el momento de entrar. Ahora estamos, pues, en el norte. Los días siguientes de nuestra llegada queríamos dedicarlos a descansar y actualizar nuestro blog. En China no hemos podido acceder y tenemos un montón de cosas que contar y fotos que compartir. Pero Laos nos tenía preparada otra cosa. Por la noche fuimos a cenar a un mercado nocturno en Luang Nam Tha, que es la ciudad donde estamos. El lugar estaba lleno de puestos de brochetas de verdura, pescado y carne. En uno de los lados habían dos puestos donde hacían pollos y patos. El ¨horno¨ consistía en unas brasas y sobre ellas habían dos soportes de hierro en los que estaban insertados los pollos y patos. Una especie de a l´ast. Nos pedimos un pollo para empezar. Lo devoramos. Llevábamos todo el día casi sin comer, saltando de un autobús a otro para poder llegar a la frontera antes de las 16.30h que es cuando cierran. Así que tras el pollo, Pepe y yo nos miramos. ¿Te has quedado con hambre? nos preguntamos mutuamente. La respuesta fue unánime así que nos comimos un pato entero. Nos costó 3$ cada uno. Baratísimo. Cada ciudad de Asia tiene su cerveza. En Laos la mejor, mas famosa y que es casi un icono es Beerlao. Así que nos pedimos una y nos sentamos en uno de los bancos de madera a disfrutar de nuestro festín.
De repente vimos aparecer 4 chicos: morenos, alguno con piercing, otro con tatuaje, otro con camiseta sin mangas hablando alto y riendo. No había duda, de manera que ni corta ni perezosa les pregunté: ¿Españoles? Efectivamente. Estuvimos un buen rato charlando con ellos. Nos dijeron que al día siguiente iban a hacer un trekking y que si nosotros teníamos intención de hacer alguno. Les dijimos que en principio queríamos descansar. Al rato nos despedimos y Pepe y yo nos quedamos pensando sobre el trekking. Llevamos mucho tiempo solos, en China no hemos coincidido con ningún español y teníamos ¨mono¨de compartir risas con otras personas. Así que nos apuntamos al mismo trekking.

Al día siguiente salimos rumbo a Nam Ha NPA. Visitamos una aldea, donde las niñas pequeñas llevan a sus hermanitos pequeños colgados de la espalda, mientras corretean por el pueblo o juegan al billar. Después emprendimos una caminata de 7 horas por bosques y selva. Sobre las 17.00h llegamos a nuestro destino. Otro pueblecito con 9 cabañas hechas sobre el suelo, con las paredes de madera y el techo de hoja de palmera. Nuestra ducha fue en el río junto con otras personas del poblado. Las mujeres usan un sarong para bañarse. Es una especie de pareo sujetado bajo los brazos. Mientras chapoteábamos por el río de aguas heladas, algunas de las chicas del pueblo nos miraban sorprendidas. Después nos instalamos en nuestras casas y nos sentamos alrededor de un fuego hecho en el suelo mientras intentábamos charlar con las personas del pueblo que se agrupaban a nuestro alrededor.
Para cenar nos sentamos dentro de casa. La mesa era una mesita de mimbre bajita y las sillas unos taburetes de 1 palmo. El suelo de la casa era de tierra y como única luz teníamos la de 2 velas. Para cenar arroz hervido, tomate frito con cilantro, sopa de buey con verduras y col sofrita. Tras la cena, los chicos que conocimos habían traído un montón de regalos para los niños: libretas para dibujar, rotuladores, globos de colores, lápices y un bote para hacer pompas de jabón. Los niños se divirtieron de lo lindo con todo esto. Los mayores, mientras tanto degustamos un licor de hierbas. Lo habían traído los madrileños (si es que están en todo) y la gente del pueblo se apuntó a los chupitos, pero solo los hombres. Las mujeres no beben, excepto una: yo.
Tras todo esto, la noche había caído sobre el poblado y una luna llena iluminaba toda la zona. Salimos de nuevo afuera y nos sentamos cerca del fuego. Hubo un momento que me quedé sola con las mujeres del pueblo: niñas, mamas y abuelas. Fue un momento precioso. Me enseñaban a sus hijos e intentaban decirme quien era de quien. Me preguntaron si yo tenía niños. Fue un momento muy tierno con ellas.
Tras estar un rato mas nos fuímos a dormir. Eran las 20.00h pero no había nada mas que hacer y las piernas pedían un descanso a gritos. La cama era una simple plataforma hecha de bambu. Nos ¨tiramos¨allí e intentamos dormir.
Sobre las 05.00h de la mañana empezamos a cantar los gallos; se despertaron los cerdos y empezaron a gruñir; se levantó todo el mundo; los niños empezaron a correr, jugar y gritar,... y nosotros seguíamos intentando dormir. Sobre las 07.00h nos levantamos, nos lavamos la cara en el río y desayunamos: arroz hervido, col y búfalo con verduras. Tras eso recogimos nuestras cosas, nos despedimos de la gente del pueblo y emprendimos el camino de regreso, esta vez por selva, campos de arroz y bosques de árboles de caucho. La gente del pueblo todavía no está muy acostumbrada a ver a falang, que es como llaman a los extranjeros. El gobierno de Laos solo permite 2 o 3 grupos por semana en estos poblados, para que no se hagan dependientes del dinero del turismo. Incluso los regalos que traían estos chicos se lo tuvieron que dar primero al guía y te piden que no des nada directamente a las personas del pueblo. Todavía se podía respirar esta inocencia entre las personas del pueblo.
De vuelta hicimos una parada para comer. La comida estaba preparada. EL guía tan solo preparó la ¨mesa-plato¨, es decir unas hojas de palmera sobre las que iba directamente la comida.
Aquí tenéis una foto para que os hagáis una idea de la pinta que tenía, aunque una vez te atrevías a probarla estaba muy buena.

lunes, 30 de noviembre de 2009

SABAI DEE LUANG NAM THA


Ya hemos dejado China atrás quedaron “Xiexie”, los ojos rasgados, los símbolos en forma de casita, los palillos, las brochetas, los templos con dragones y fénix, así como también quedaron las comodidades de sus transportes, su buena cocina, sus limpios hoteles y su Gobierno Comunista opresor y controlador.

Acabamos de dejar la frontera a nuestras espaldas y ya puedes sentir que estás en otro país, ya puedes sentir que la gente ya no es la misma y, para mi grata sorpresa, en Laos se respira un ambiente más ligero, más liviano, más…. más libre. Su gente siempre tiene una sonrisa en la boca, son muy amables, no te intentan timar con los precios (aunque un poco sí), y también van a otro ritmo. Un desayuno sencillo de huevos fritos, pan y un zumo de frutas tranquilamente puedes estar una hora esperándolo. Pero parece que es parte del país, como también su peculiar saludo “Sabai Dee” que en pocas horas te lo aprendes a base de tanto repetirlo.

Nuestra primera parada ha sido Luang Nam Tha. Allí queríamos descansar unos días para aclimatarnos al nuevo país, poner al día el blog y hacer la colada. Pero como dice el dicho, “el hombre propone y Dios dispone”. Allí hemos encontrado un grupo de cuatro madrileños y decidimos compartir trekking de dos días por las minorías étnicas de la zona de NPA (Natural Protected Area). Craso error, o NO. Con Raúl, Alberto, Javi y Rubén han empezado nuestras comidas de tres horas con sobremesa y las borracheras diarias de BeerLao, la cerveza nacional tan omnipresente en el país.

Hicimos el trekking pero la verdad es que los paisajes nos decepcionaron bastante, ya que lo único que pudimos observar con claridad fue que la profunda e inaccesible jungla del norte del Laos está siendo reemplazada por el “rubber tree”, es decir, el árbol del que se saca la sosa caústica para hacer todo tipo de plástico. Y es que el desarrollo de China necesita muchos recursos para mantener su crecimiento, y uno de ellos es el plástico. Seguro que si miras tus zapatos veras que son “Made in China” y si miras la suela veras que es de plástico o caucho que probablemente proviene de estas bosques de “rubber tree”.

A parte de esos también pudimos visitar las étnicas de los Khamu y los Akha. Estos pueblos viven básicamente de lo que plantan y recolectan en los bosques que les abastece poco más que para subsistir y vender algo para conseguir dinero con el que algo ropa y otros víveres difíciles de conseguir en esta región. Su alimentación base es el arroz con algunas verduras, aunque también pudimos ver cerdos y gallinas por los poblados por los que discurría nuestro trekking. No obstante, éstos últimos no forman parte de la dieta habitual, guardándolos sólo para celebraciones y ocasiones especiales. También destilan un licor de arroz llamado Laolao que es más fuerte que el aguardiente.

Algunas curiosidades interesantes dignas de resaltar; las etnias no se mezclan entre sí, estando prohibido entablar matrimonio con personas de etnias diferentes. En algunos casos siguen utilizando el sistema de trueque de alimentos y materias primas. Su religión es animistas creyendo que el sol, la luna, las montañas y los ríos son seres divinos a los adoran. No existen carreteras que conecten estos poblados con la “civilización”. Así que el colegio más cercano puede estar a 3 o 4 horas por intrincados senderos en medio de la jungla. Para evitar que los niños vayan y vengan todos los días, son enviados a la escuela todo la semana con algunas provisiones. Allí, aparte de recibir educación, también tienen alojamiento y comida con dichas provisiones. En algunos rasgos de sus integrantes y en algunas costumbres, me han recordado a la película de “La selva esmeralda”.

Cuando llegamos al pueblo fuimos recibidos por el jefe de la tribu que nos acogió en su casa. Por la noche cenamos un poco de arroz, espinacas, col frita y un poco de carne de búfalo. Todo ello a la luz de las velas. La única persona de la etnia que se sentó a nuestra mesa fue el jefe de la tribu. Luego nuestros amigos de Madrid les obsequiaron con algunos bolígrafos y libretas, una linterna y algunos globos que hicieron las delicias de todos los niños del pueblo. Al parecer ya habían recibido este tipo de regalos anteriormente y es que los niños cogieron los globos y empezaron a hincharlos como si estuvieran acostumbrados. Al parecer, en estos lugares llegan continuamente turistas aunque utilizan un sistema de rotación entre los poblados para evitar que todos los días haya visitas de turistas que puedan llegar a “corroer” su forma de vida.

Para amenizar la velada, nuestros amigos sacaron una botella de Ruavieja (licor de finas hierbas) traído directamente desde España que compartimos con todos los hombre de la tribu, ya que las mujeres no beben alcohol.

En definitiva, lo mejor del trekking fue conocer esta forma de vida de las etnias, junto con las risas que nos hemos pegado con nuestros nuevos compañeros de viaje. Lo peor fue la comida del primer día donde nos ofrecieron bambú frito, espinacas rehogadas, una pasta verde no identificada, un poco de pollo picante, pescado frito junto con arroz pegajoso (sticky rice), todo ello servido en dos hojas de platanero recién cortadas y nos tuvimos que comer la comida con las manos. Yo preferí el sistema chino y me hice dos palillos con caña de bambú para evitar comer con las manos, ya que tampoco había ningún sitio cercano donde lavarte las manos.

Cuando volvimos a Luang Nam Tha todavía no eran ni las 15:00, así que nos fuimos a hacer una comida-merienda-cena que terminó a las 23:00 después de liquidar bastantes Beerlaos y algunos Laolaos. Recuerdo que hubo momentos de la tarde que nos quedamos sin respiración de la risa que teníamos.

VIVA ESPAÑOLES POR EL MUNDO.

DUO XIE CHINA

Cuando planeamos nuestra aventura por el mundo incluimos China en la lista. Personalmente me encanta ir descubriendo algunas de las maravillas del mundo y la Gran Muralla China era una de ellas. Cuando todavía estábamos en India pero ya nos faltaba poco tiempo para aterrizar en Beijing, descubrimos que no teníamos esos "nervios" por descubrir el país. En concreto era mas Pepe quién estaba algo desganado. En numerosas ocasiones me hizo prometer que le llevaría a ver ríos, montañas, templos,... y yo no me cansaba de repetirle que en China había de todo y mucho. En ese momento hablaba sin conocimiento de causa, claro.

Hemos estado 1 mes en China y día tras día hemos ido descubriendo cosas nuevas y muy distintas unas de otras. La variedad ha sido lo que ha marcado el viaje. Empezamos en Beijing y disfrutamos de sus monumentales edificios como la Gran Muralla China, la Ciudad Prohibida, el Templo de los Lamas, la Torre del Tambor, la torre de la Campana, y un sin fin de maravillas. También pudimos deleitarnos con las acrobacias chinas y empezamos a probar la excelente cocina china.
Después pusimos rumbo a Datong para ver las cuevas de Yungang y el Monasterio Colgante. Tuvimos la primera perspectiva de la excelente mezcla entre la mano del hombre y la naturaleza.
Nuestra siguiente parada fue Wutai Shan. En ese monte budista nos alejamos de las multitudes y pudimos relajarnos entre templos y montañas sagradas.
Tras una noche en un tren nocturno llegamos a Pingyao. La emoción iba en aumento. Calles adoquinadas sin tráfico, dentro de una muralla que todavía sigue intacta después de tantos años. Pequeños hoteles, tiendas de souvenirs y restaurantes con farolillos rojos colgando en sus fachadas fueran otros regalos para nuestros sentidos.
¿Qué decir de Xian y de sus Guerreros de Terracota? Nos sentimos pequeños y algo intimidados entre tantos soldados valientes y fuertes dispuestos a morir por su emperador. Llevan años en formación e inmóviles y tuvimos la suerte de que seguían estándolo cuando los fuímos a visitar. Quien sabe si un día deciden moverse...
Cuando llegamos a Chengdu con la intención de ver los osos panda no teníamos muy claro si íbamos a ver mas de dos. Según nos habían comentado y habíamos leído el oso panda es muy esquivo. El día amaneció radiante y los osos decidieron salir todos a desayunar frescas hojas de bambú. Fue genial poder ver a muchos de ellos retorzar, comer, rascarse la barriga y jugar con sus amiguitos.
De camino a Kunming paramos en Leshan para poder ver el Buddha mas alto del mundo de 71 metros y probar la famosa cocina de Sichuan. Después fuímos a Emei Shan, donde hay otra de las montañas sagradas budistas. ¡El tiempo nos bendijo con una nevada enorme en la cima!
Nuestra llegada a Kunming fue de lo mas normal, pero el día que dedicamos a ver el Bosque de Piedra en Shillin fue especial. Estábamos frente un bosque lleno de "árboles" duros e inmóviles. Pudimos perdernos entre sus "raíces" y descubrir pasadizos secretos y profundos.
Luego pusimos rumbo al sudoeste: Dali nos esperaba con un sol brillante y una temperatura mucho mas agradable. Las calles medievales y la cocina de Yunnan nos recibieron con mucho cariño. En Lijiang el tiempo nos seguía acompañando y eso nos ayudó a tener unas fotos increíbles del Parque del Estanque del Dragón Negro. Una maravilla donde perderse durante horas.
La penúltima parada en Shangril.la ha sido nuestra visita al "Pequeño Tibet". Las estepas tibetanas, sus gentes y sus cocina han estado a nuestro alcance. Como último paso hemos estado en Jingdong. Ha sido un poco parada obligada dado que para llegar a Laos viene de paso. La excusa ha sido perfecta para darnos un lujo con una cena Thailandesa y pegarnos ¡una fiestuki! La primera en cinco meses.
En unas horas partimos rumbo al sur para alcanzar la frontera de Laos.
Día tras día, China nos ha ido regalando paisajes, monumentos, experiencias y anécdotas con los lugareños. Lo que parecía ser un país aburrido se ha convertido en uno de nuestros mejores viajes. La barrera del idioma no ha hecho mas que acercanos al pueblo chino. Han derrochado amabilidad y simpatía con nosotros. La variedad y excelencia de su cocina también nos ha hecho vivir muy buenos momentos. Nosotros hemos huído en la medida de lo posible de las grandes ciudades y hemos descubierto la maravilllosa China rural.
Por todo ello quería dar las gracias de todo corazón a este gran país. No tenemos mas que palabras de agradecimiento por lo bien que nos ha tratado. Siento cierta tristeza por tener que irme ya que hay muchisimo mas para ver. Pero como buena viajera, tengo la incógnita de todo lo que está por venir en Laos,...

DUO XIE CHINA!!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA ESTEPA TIBETANA

Ayer salimos de Lijiang hacia Zhongdian, una de las ciudades que lindan con la región del Tibet y donde se puede respirar algo la cultura tibetana con sus pueblos rurales, sus monasterios budistas y los ganados de Yak pastando en las inmensas estepas rodeadas de monta Me gustaría poner que hemos llegado a Sangri-La, tal como lo ha bautizado el Gobierno Chino, pero de momento el sitio donde hemos llegado nada tiene que ver con lo que podríamos llamar Sangri-La, un lugar donde Hombre y Naturaleza viven en perfecta armonía, paz y felicidad. Simplemente es otra ciudad que está perdiendo su encanto a base de progreso forzado y exprimir sus minas turísticas.

Al llegar, hemos dejado las mochilas en el hostel y hemos tomado el primer autobús que se dirigía al Monasterio Songzalian Si donde habitan unos 300 monjes. Pero la decepción ha sido mayúscula cuando en mitad del camino nos han hecho apearnos para pagar una entrada bastante cara para entrar, no solo al templo, sino también para poder entrar en las montañas donde se encuentra ubicado alegando que es un escenario cultural. Yo he sentido una tristeza inmensa al poder comprobar como el Gobierno Chino se está aprovechando de todos los puntos donde habitan los tibetanos para crear un "negocio" alrededor del turismo que atraen.

Yo me esperaba encontrar un monasterio perdido en mitad de las montañas y lo que me he encontrado ha sido unos super-edificios que "barraban" literalmente el paso a la carretera con dirección al monasterio donde obligatoriamente debíamos comprar la entrada. Triste, muy tistre lo que están haciendo con el pueblo tibetano. Ya que tan solo hace 50 años durante la Revolución Cultural se dedicaron a quemar todos los monasterios budistas del país y a masacrar a sus monjes sin piedad. Pero ahora, los están reconstruyendo con el dinero que "sonsacan" al turismo para mantener su estilo de vida donde conjugan el comunismo con el sistema capitalista de occidente, donde se trabaja mucho para ganar mucho dinero y poder gastarlo en casas, coches y .... vacaciones. TRISTE, MUY TRISTE la forma autoritaria de gobernar del comunismo Chino.

A la mañana siguiente nos hemos vuelto a subir al autobús local que nos llevaba de nuevo a Monasterio de SongzinLian, ya que el día anterior era demasiado tarde y no queríamos desperdiciar el dinero de la entrada. El monasterio se encuentra en una pequeña montaña donde a sus pies se extienden las casas de la comunidad tibetana que vive allí. El monasterio consta de 3 edificaciones de la cuales la central la han demolido y la estaban volviendo a construir. Las otras 2 edificaciones tiene alrededor de 300 años de antigüedad. Por lo que respecta a las casas, algunas parecían que eran de la edad de Cristo, con las paredes hechas de adobe y los techos cubiertos con maderas superpuestas unas encimas de otras. En realidad, la mayoría estaban completamente destruidas.

Con todo eso, se podía respirar el ambiente budista con los monjes ataviados con sus togas color púrpura y naranja paseando por el complejo monástico, el color de los candelabros de mantequilla encendidos, diferentes imágenes de Buddha y algunos monjes recitando sutras con sus roncas voces.

Yo he aprovechado un soleado rincón para hacer una meditación para sentir la paz de este lugar, aunque un sonido peculiar me ha sacado de mi profunda meditación y al abrir los ojos he visto un simpático hocico que me olisqueaba mientras su propietario pasaba a pies juntillas a tan solo un metro de distancia. Ha sido un a escena muy cómica y divertida.

Luego mientras me perdía solo (sin ningún chino) por las diferentes salas, me ha salido al paso un niño monje para recordarme que "NO PHOTOS", al cual le he ofrecido unos caramelos y cual ha sido mi sorpersa al comprobar que él no los quería para si mismo, sino que me pedía que se los ofreciera a los Buddhas del templo. Toda una lección de humildad en la cual se demuestra que los monjes no quieren nada para ellos, sino para toda la comunidad que allí habita.

Después de comer, nos hemos dirigido hacia el Lago Napa donde en vez de descubrir un lago, que lo hay, hemos podido disfrutar de una basta extensión de tierra cubierta de hierba seca donde pacían caballas, gorrinos y yak's, las vacas de pelo largo de las estepas tibetanas. A medida que nos acercábamos al lago podíamos apreciar varias especies de aves que estaban posadas sobre la zona fluvial y es que este lago es famoso para la ornitología. Lástima que Noe y yo no sepamos apreciar la variedad y diversidad de aves que había allí.

Aún así y todo, hemos podido disfrutar de lo que sería la estepa tibetana con una extensa pradera rodeada de montañas y yak's paciendo en la hierba color ocre. Pero como vale más una imagen que mil palabras, aquí están las instantáneas de esta maravillosa región.

lunes, 23 de noviembre de 2009

LIJIANG

Ayer llegamos a Lijiang sobre las 12 y nos costó cerca de una hora encontrar la Mama Guest House y es lo más fácil que te puede pasar por las empedradas calles de Lijiang es perderte. Es como un laberinto de calles, riachuelos, puentes y tiendas que parecen todas vender lo mismo, aunque si te acercas a ellas te das cuenta que no. Es un pueblo muy bonito donde todas las cosas siguen una arquitectura típica de la etnia Naxi con pilares, paredes y puertas de madera, tejas rojas en los tejados y patios interiores con sus jardines Zen que son la envidia de toda la China. No obstante, es demasiado turístico para mi gusto porque vayas donde vayas, y vayas a la hora que vayas siempre está lleno de chinos haciéndose la típica foto. Es increíble.

Ayer por suerte nos perdimos por la callejuelas y al final fuimos a parar al mercado auténtico de la ciudad con sus puestos de verduras frescas como las lechugas, las coles, las berenjenas, los calabacines, las espinacas, las zanahorias, etc. También unas frutas exquisitas como mandarinas, granadas, peras, manzanas, sandía,... Y lo más sorprendente de todo es que eran muy, pero que muy grandes. Y si no juzgad por vosotros mismos en la foto.

También había cacerolas, mantas, pescado, marisco, frutos secos, especias, carne y algo que no me esperaba encontrar fuera de España... jamón. A punto estuvimos de comprar pero nos entró el "tembleque" de comer carne curada fuera de casa y decidimos no tentar a la suerte.

Hoy nos hemos levantado pronto para hacer la visita al Parque del Estanque del Dragón Negro (Heilongtan Gongyuan). Al entrar al parque ya te quedas boquiabierto con la panorámica de un puente blanco, un templo y una pequeña marquesina que se reflejan sobre las cristalinas aguas del estanque acompañadas por la Montañas Nevadas del Dragón de Jade (Yulong Xueshan) como telón de fondo. Pero esto no es nada si lo comparas con los maravillosos rincones que esconde el parque con sus árboles vestidos de colores otoñales reflejados sobre las aguas.

Además a medida que te adentrabas más y más en el parque, te invitaba a estar como muy hacia dentro dejando que la armonía, limpieza, energía, tranquilidad y paz se fueran apoderando de todas y cada una de las células de tu cuerpo. Al parecer, todos los elementos de este parque están escogidos para alcanzar esa armonía entre la Naturaleza y el Hombre que reza el espíritu de "Sangri-La".

Hay algunas fotos más aquí.

sábado, 21 de noviembre de 2009

¿SABÍAS QUE?

¿En los parques chinos la gente se reúne para hacer Taichi? Practican dos tipos de Taichi: uno dinámico, similar a un aerobic pero con movimientos de menor impacto y acompañados de música bacaladera; y un Taichi para personas mayores, mucho mas suave. Se juntan decenas de personas que sin estar colocadas de forma ordenada, todos van al mismo ritmo y hacen los mismos ejercicios.

¿A los chinos les encanta el Karaoke? En todas las ciudades hay muchísimos locales donde la gente joven va a cantar Karaoke. En algunos, el nivel roza la profesionalidad y es que hay una banda en directo que acompaña al cantante karaokero. Incluso en los autobuses te ponen karaoke para que vayas cantando durante el trayecto. El colmo fue en un parque donde había una pareja que se había traído de casa: un portátil donde poner y proyectar la letra de la música, un amplificador y unos altavoces y ¡se habian puesto a cantar! En otra ocasión fuímos al cine(vimos 2012, por cierto); pues bien en la tercera planta del edificio estaba el cine, pero las dos plantas inferiores estaban llenas de habitaciones para karaoke repletas de chinos medio borrachos cantando.

¿Les encantan las cometas? En los parques puedes ver a muchas personas: la mayoría hombres mayores que hacen volar sus cometas con muy buena mano. Puedes ver las cometas ondear en lo alto. Todo un espectáculo.

¿Beben té y agua caliente todo el día? ¿Recordáis la marca Tupperware de recipientes de plástico para conservar alimentos? Pues bien, los chinos llevan un recipiente de estos de forma cilíndrica y dentro de él llevan agua caliente. En ella ponen unas hojas frescas de té. El té se queda en la superfície y poco a poco va cayendo al fondo, cosa que indica que el té está listo. Llevan este recipiente en la mano y en muchos lugares como estaciones de tren, estaciones de autobuses, vagones de tren, aeropuerto,... hay fuentes de agua caliente para poder rellenarlos. Usan esa misma agua para añadirla a unos fideos precocinados que venden. Les añades agua y unas salsas que acompanan los fideos ¡y listos! Seria el equivalente a nuestras "Sopinstant".
¿Venden muchos productos envasados al vacío? Tienen una gran variedad de comida envasada al vacío. Esta comida es la que suelen añadir a los botes de fideos precocinados. Hemos visto pescados enteros, trozos de pescado desmenuzado, tiras de carne seca, patas de pollo, riñones, cabezas de pollo, huevos de codorniz, huevos duros, salchichas y algunas otras cosas que no hemos sido capaces de identificar.

¿Fuman como locos? La campaña anti-tabaco todavía no ha llegado a China. Muchísimos hombres fuman y lo hacen en todas partes: restaurantes, vagones de tren, autobuses, mini buses... No importa si hay una señal que lo prohiba. Todavía no están mentalizados de lo perjudicial que es y no están concienciados de lo molesto que puede ser para otras personas. De todos modos, si les dices que apaguen el cigarro, lo hacen enseguida y muy amablemente; aunque no llegan a entender el motivo de tu petición. Por lo visto al gobierno le interesa que el pueblo fume ya que es una gran fuente de ingresos. Recordad que la población china es de 1 billón.

¿Les encantan los brillos y las lentejuelas? Las mujeres llevan cosas brillantes en todos sitios: he visto botas de piel con apliques de lentejuelas, guantes con brillantes, camisetas con unas luces que van a pilas, cintas de pelo chispeantes, manicuras cintilleantes,... todo un mundo delumbrante.

¿A la hora de pagar en algunos autobuses hay una caja donde tú depositas el dinero del billete? Está situada justo al lado del conductor, pero es una caja sin mas. En otros autobuses todavía hay revisores que pasan a cobrar persona por persona. No hay un botón para pedir la parada, sino que el conductor para en todas las paradas que ve gente.
En Beijing es distinto, ya que la puerta de subida en los buses es la puerta central, mientras que por la puerta trasera y delantera es por donde bajas. En este caso hay un revisor en la puerta central.
Como son tanta población, en las paradas de buses donde paran varios numeros, hay unos carriles marcados en el suelo con el numero de bus correspondiente y la gente hace cola en estos carriles para no mezclarse con personas que quieran coger otro autobus. La mar de ordenados.

¿Cuando un devoto budista entra en un templo hace una reverencia a su dios? Consiste en juntar las palmas de las manos y colocarlas primero sobre la coronilla, después en el entrecejo y finalmente a la altura del corazón. Seguidamente se arrodillan en los cojines que siempre hay frente un Buda y tocan con la frente y las palmas de las manos en el suelo. Esto se repite 3 veces. La mayoría de las veces hacen ofrendas de incienso, dinero, frutas o dulces a su dios. Como mas bueno sea lo que le ofrezcas, mucho mejor.

¿Lo comen todo con palillos? La comida ya está cortada en trozitos pequeños para facilitar cogerla con los palillos, pero hay cosas como los fideos que son difíciles de coger. Por eso, saber que un chino está comiendo, es fácil porque hacen un ruído terrible. Comen con la boca abierta y tienen que "sorber" muchas veces para poder llevarse toda la comida a la boca.

¿La camas son duras como piedras? En general no hay somiers de muelles como los nuestros, sino tablas de madera enteras, sobre las que ponen el colchón. Si el colchón es ancho amortigua la dureza, pero en la mayoría de ocasiones, la cama es dura como una tabla y te levantas con espalda de faquir,... Claro que no hemos probado los hoteles de lujo. En ese caso quizá la cama sea mullidita, pero en los hoteles en que nosotros nos movemos la cosa está muy dura.

¿Usan unas calculadoras que cada vez que apretas el número en cuestión, hay una voz de dibujos animados que te dice el número que has marcado? Son entre divertidas y frikis.

martes, 17 de noviembre de 2009

LESHAN Y EMEI SHAN


Shan es una palabra china que significa montaña, y es que llevamos varios dias visitando varias montañas donde se asientas algunos puntos de interés budistas muy importantes.

Hace dos días pudimos visitar en Leshan el Gran Buda de tan solo 71 metros de altura esculpido en el acantilado donde confluyen los rios Minjiang, Dadu and Qingyi. Nosotros lo divisamos desde la isla situada justo delante. Aunque estaba un poco lejos, desde este punto se puede observar la mejor perspectiva de este colosal. Y es que el Buda fue promovido por el monje Haithong en el 713 para apaciguar los demonios que habitaban la confluencia de los rios y provocaban muchas muertes de barqueros. El proyecto funcionó y es que los escombros que sobraron de la construcción fueron echados al rio, con lo que la turbulencia de las aguas se redujo, evitando más muertes. Como podeis observar en las fotos, este gigante impresiona a todos los monstruos de la zona.

Luego decidimos venir a Emei Shan, una de las cuatro montañas sagradas Budistas más importantes de la China, junto con Wutai Shan.

Estas montañas fueron uno de los sitios de paso y retiro de Puxian, un bodhisattva que venía a lomos de su elefante para extender el budismo desde la India. A partir de entonces se construyeron muchos monasterios en este lugar, gran parte de los cuales fueron destruidos por incendios o por la Revolución Cultural China. Hoy día han sido rehabilitados gran parte de ellos, aunque por el turismo que para la religión.

En la cima de la montaña a 3077m de altitud se halla el Monasterio de la Cumbre Dorada desde donde se pueden ver unas magnificas vistas del valle que se extiende a sus pies. Además, a veces se crea un fenómeno muy especial. A los pies de monasterio se crea una cortina de niebla que no deja ver el valle, así cuando sale el sol por encima se crea como una aureola parecida a la que se pinta a Buda, Maria o Jesús. Al parecer no es muy fácil de ver y la mayor parte del año esta tapado por las nubes, y más ahora que es otoño. No obstante, he encontrado algunas fotos en internet que demuestras que realmente se crea este fenómeno aunque yo no tuve la suerte de verlo.

Para subir a esta montaña hay una peregrinación de un par de días, y a mi me apetecía mucho subir, pero a Noemí le apetecía pasar el frio polar que hace en esta fechas del año a 3000 metros de altitud. Así que hemos decidido separarnos por unos dias para que cada uno hiciera lo que le apeteciera.

Así que hoy he subido 25 Km de escaleras interminables con un un desnivel de 2500, y es el camino empezaba en los 700m y he terminado en la cima del monte. En la guía ponía que era difícil empezar la peregrinación en el Templo de la Larga Vida y terminar en el Templo de la Cumbre Dorada, y la verdad es que así ha sido. Sobre todo las últimas 2 horas que se han echo interminables, tanto por el cansancio acumulado como por el frio invernal que hacía. En total he caminado unas 8 horas, con muy pocas paradas para visitar los templos que hay en el camino, beber un poco de agua y comer algo sobre la marcha.

La primera parte del trayecto ha sido muy energetizante, disfrutando de la vegetación exuberante mezclada con la arquitectura oriental de los templos. Luego a empezado a llover ligeramente, pero a medida que iba ascendiendo, la lluvia se ha transformado en nieve que poco a poco ha ido cambiando el paisaje de verde oscuro a blanco nuclear formando un manto reluciente digno de una postal de navidad. En esta parte del trayecto me encontraba con la mente muy serena y lúcida pendiente de todas las partes del cuerpo; los pies, las rodillas, las manos, la nariz, la espalda... para evitar que se enfriaran o notar cualquier contractura muscular. Ha sido como una meditación que me ha acompañado la mayor parte del camino.

En la segunda parte de la peregrinación, la "meditación" ha dejado paso al dolor punzante del hombro izquierdo, a la espalda contractura, a las rodillas doloridas y a un frío insoportable tanto en los pies, como en las manos. Menos mal que la dura ascensión hacia poner en movimiento todos los músculos y calentaba el cuerpo.

Lo más difícil ha sido cuando he llegado a la cima donde supuestamente (o eso ponía en la Lonely Planet) el Monasterio de la Cumbre Dorada daba alojamiento, y resulta que ya no alojaban a los peregrinos. Ha sido como si todo mi cuerpo y mi mente estuviera preparado para llegar allí y descansar. Pero al decirme que no podía alojarme allí, todo se me ha desmoronado. Mis manos se han empezado a congelar considerablemente, con lo que he tenido que calentarlas en los recipientes de Bronce donde queman el incienso de la ofrendas. Luego un alma caritativa se ha apiedado de mi y me ha dado unas galletas y una manzana, que a pesar llevar comida en mi mochila no me he visto con ganas y fuerzas de rechazarlas, con lo que han servido para aplacar el hambre que tenía a las 16 de la tarde después de todo el dia de caminata.

Viendo que no había otra alternativa, he tenido que volver sobre mis pasos y hospedarme en un hotel que había a unos 500 metros de la cima. He tardado unos 30 minutos de ducha hirviendo para que mi cuerpo dejara de temblar por el frio acumulada durante 8 horas a temperaturas que oscilarían entre los 5 y -10 C. Los dedos de las manos no entraban en calor e incluso parecían un poco morados como en un principio de congelación. Ha sido el momento más dificil de la excursión y diría que del viaje. Ahora que escribo estas líneas todavía recuerdo aquel dolor.

"Muxi, sort que no has vingut perque si no morim del fred, me mates tu".

Sobra decir, que en la cima no se veía nada más que una espesa neblina que solo permitía ver a unos 50 metros, mientras continuaba nevando sin parar. Todo estaba congelado, los arboles, los tejados de los templos, las escaleras, incluso la dorada estatua de Puxia encima de su elefante. Así que las vistas espectaculares tendrían que esperar a una ocasión más propicia.

Al día siguiente, me he levantado a las 6:00 con la esperanza de encontrar un cielo despejado iniciando de noche el camino de vuelta a la cima para llegar a ver la salida del sol. Pero las nubes han decidido que hoy no seria el día, y es que todavía estaba nevando, aunque muy débilmente. Como tampoco había suficiente luz para hacer fotos, he decidido volver a la cama del hotel que disponiba de mantas eléctricas para calentarte el cuerpo mientras duermes. Sobre las 8 he vuelto a la cima otra vez, donde esta vez se había despejado de la insistente niebla y he podido disfrutar de unas vistas un poco más lejanas, observando las nubes a los pies del monasterio, y en la cima de una acantilado se observaba el Templo de los Diez Mil Budas , al cual no se puede llegar caminando, solo con monorail.

Aunque no he visto las maravillosas vistas que se crean en tan singular lugar, seguro que recordaré este sitio toda la vida. Y por si no lo recuerdo, aquí están las escalofriantes fotos para ello.

viernes, 13 de noviembre de 2009

HOT SPRINGS: TODO UN LUJO

Hoy me he dado un regalo para el cuerpo y la mente. A las 14.00h he ido a unos baños termales que están en Emei, el pueblecito donde estamos. He podido disfrutar de algunos lujos que no tenía desde que empezamos nuestra aventura viajera:
- Un albornoz. Parecerá una tontería pero ponerse un albornoz cuando sales de la ducha es un gusto y todavía mas en invierno. Nosotros llevábamos unas toallas de viaje que compramos en el Decathon. No las habíamos usado mucho en India ni en Nepal porque íbamos a hoteles donde había toallas, pero en China el sistema barato de alojamiento son dormitorios comunitarios y claro, no hay toallas a no ser que las alquiles. Nuestras flamantes toallas de Decathlon se quedaron en el primer hostal de Beijing. Las dejamos colgadas en un sitio para que se secaran y las olvidamos. Desde entonces yo me vengo secando con una toalla de viaje pero tamaño mini, un pañuelo muy fino que no seca nada y con toallas que he ido "tomando prestadas" de los hoteles que aparte de dormitorio comunitario también tienen habitaciones normales y por tanto toallas.
En una de estas ocasiones, me pillaron con las manos "in fraganti". Me colé en una habitación y cogí una toalla de baño. Fui corriendo a nuestro dormitorio y la escondí dentro de la mochila para que no la viera nadie en caso de entrar en la habitación. La quería usar por la noche cuando nos ducháramos y luego devolverla. Nos fuímos de turismo y al volver por la noche al hotel, en recepción lo primero que me pidieron fue que devolviera la toalla. Yo me hice la loca, claro. No podían saber que yo tenía una toalla a no ser que hubieran mirado dentro de mi mochila. Bueno eso pensé yo, pero había una cosa que se me escapaba y es que había una cámara que había captado toda la escena. Le enseñaron a Pepe el vídeo y efectivamente ahí estaba yo, entrando de "estrankis" en la habitación y al salir mirando hacía los dos lados del pasillo. Vamos, pillada padre. Que novata. Total que nos duchamos y la devolvimos. Je je. Bueno la devolvió Pepe. Aunque yo iba toda digna con la cabeza bien alta para disimular la enganchada. Desde entonces el tema de secarse es algo precario, por tanto poder secarme con un albornoz ha sido genial. Además he usado 3 toallas mas: una para el pelo, una para los pies y otra por si acaso.

- Gel de ducha. No os penséis que no nos duchamos, ¿eh? Solo que siempre que viajamos cambiamos el bote de gel de ducha por la pastilla de jabón. No pesa, no abulta y sirve para lo mismo. En India descubrimos unos jabones ayurvédicos muy buenos y hasta ayer todavía nos quedaba. Pero el gel de ducha, lo echaba de menos, cremoso, suave, con dosificador,... Creo que no había gastado tanto gel en mi vida.

- Secador. Desde que empezamos el viaje el pelo nos lo hemos secado al aire. A mi tampoco me ha hecho falta secador ni cepillo porque con un pelo cortado al 2 cada pelo queda perfectamente en su sitio y siempre vas impecable, pero ahora ya empiezo a tener una medida que permite que cada pelo campe a sus anchas. ¡Así que he podido domarlos un poco y llevo un peinado que ni Llongueras!

- Un baño de agua caliente. Que ni decir cabe que no vemos bañeras ni por asomo. Siempre nos damos una ducha y en algunos lugares hemos tenido que dar gracias que tuvieran agua caliente. Hoy he podido sumergirme en agua calentinta y ha sido una sensación muy agradable que hacía tiempo que no tenía. Incluso he hecho un rato de aqua-gym. Je, je.

- Un espejo. En muchos de los hoteles que vamos no hay espejos, o son pequeños o no hay luz. Hoy me he visto reflejada en un espejo con todo de bombillas alrededor. ¡Como una artista! Que bien poder mirarte de cuerpo entero. Por cierto, tengo que hacerme las cejas...

Bueno, estos son algunos de los pequeños e insignificantes lujos que tenemos todos en casa, y que muchas veces no valoramos; pero que se convierten en grandes lujos cuando uno viaja como lo estamos haciendo nosotros. Así que tenerlo en cuenta y pensar un poco en nosotros,...

martes, 10 de noviembre de 2009

TAOISMO, RELIGIÓN O FILOSOFÍA?

Ping Yao es una pequeña ciudad amurallada que se encuentra a medio camino entre Datong y X'ian. Realmente merece la pena hacer un alto en el camino y disfrutar de sus estrechas calles, sus torres de vigía y sus templos Taoistas y Confucianos. Si queréis ver más fotos...

Esta mañana nos hemos levantado con un día gris y frío lo cual no animaba a salir a la calle. Pero aún así y todo, nos hemos alquilado unas bicicletas para recorrer el casco antiguo. La idea ha sido genial porque, a parte de proporcionarnos movilidad, nos ha permitido recorrer sitios recónditos de Ping Yao que de otra forma no hubiéramos visto. Nuestra visita se ha centrado en la casa Residencial de Leilutai, La torre de la Campana, El templo Taoista de Qingxuaguan y el templo Confunciano. La casa residencial ha sido muy bonita porque nos ha observar como vivían antes, así como su forma de distribuir las casas. Los sirvientes siempre vivían en estancias más bajas que los dueños. El hijo mayor tenía una instancia en el Este y era más alta que la del hijo menor que la tenía al Oeste. Y por último, los padres vivían en la instancia más grande y elevada de todas. Era una forma de Feng Shui donde ser guardaba un gran respeto por los mayores, así como para los dueños. A parte de esto, también hemos podido ver como las camas estaban echas de ladrillos bajo los cuales encendían un fuego a modo de horno, con lo que se calentaba la instancia y la cama al mismo tiempo. Que gusto debía ser dormir calentito en un sitio como este, y es que el día en Ping Yao estaba siendo más frío del que nos esperábamos. Puede que fuera también por que la bicicleta no ayudaba a calentarnos mucho.

Más tarde fuimos a visitar el tempo Taoista. En su interior contaba con tres imágenes de su creador, Lao Tse y algunos símbolos de Ying Yang pero no era nada ostentoso. La religión Taoista, esta considerada la única religión propia de la China, ya que el Budismo vino de la India y el Confuncionismo es más una filosofía que una religión.

Su fundador fue Daojiao, más conocido en occidente por Lao Tse o Lao Tzu. La vida de este personaje está rodeada de misterios y es que no se conoce mucho de su vida, incluso si realmente existió. Parece que nació en el 604 AC. He leído que al finalizar su vida se subió a un búfalo acuático y se dirigió al Tibet a pasar el resto de sus días (ya sabéis que los orientales son dados a hablar con en fábulas). Durante el camino se encontró con una persona que le pidió que escribiera sobre sus creencias, así que escribió el DaoJing o Libro del Tao de tan solo 5000 caracteres. Así que no es seguro que Lao Tse pretendiera que su filosofía se convirtiera en religión. Su continuador fue Zhuangzi con una seria de escritos y historias entre el que destaca el libro de Zhuangzi. Pero tampoco este aspiraba a fundar una religión.

A modo de breve resumen sobre esta religión, se puede decir que el centro de esta religión esta el Tao (en chino, Dao), un concepto que lo contiene TODO. Así pues, por su naturaleza no se pude definir con palabras, ideas o conceptos comprensibles para la mente, porque si se pudieran comprender con nuestras "limitadas" mentes, entonces no estaríamos hablando del Tao. Así que Tao es el cosmos, la fuerza de la naturaleza, el orden y el caos, el espíritu y la materia, el TODO y la NADA. Su filosofía de vida se podría decir que es buscar el armonía contigo mismo y con el universo.

FÁCIL VERDAD???